La semana pasada fuimos testigos de un intercambio de acusaciones y declaraciones entre la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota y la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo.
Durante la celebración del día del maestro, Gordillo rechazó las acusaciones de chantaje por parte del sindicato y acusó a Vázquez Mota (sin decir su nombre y en una clara actitud de distanciamiento) de tener “ambiciones mezquinas”.
Algo que no le cayó nada bien al Presidente Calderón quien también estaba presente en el evento. La relación entre ambos personajes se ve notablemente deteriorada.
Más tarde, Elba Esther Gordillo accedió a dar una entrevista para Milenio TV.
En esta afirmó que ella no chantajeo a nadie, que su comunicación con Gabriel Quadri es prácticamente nula, que ha sido injustamente satanizada y que ella es una mujer comprometida con la educación en México.
Lo curioso (o no tanto) es que estas declaraciones están llenas de manipuladores e indicios de engaño.
Las automanipulaciones o manipuladores consisten en tocar con las manos la cara, el cabello o las orejas; “frotarse la nariz; retirar hilos reales o imaginarios de la ropa y ajustarse las gafas, ente algunas otras.
Estos gestos nos permiten conocer el estado de alteración (nerviosismo, preocupación, angustia, incomodidad, molestia, etc.) de un individuo en determinado momento y son especialmente útiles “cuando aparecen de repente ante preguntas claves, críticas o comprometedoras.
Para con Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador vimos expresiones de distanciamiento, desprecio y repugnancia.
Por otro lado, vaya molestia la que le provocó el entrevistador al cuestionarla sobre su trayectoria al frente del SNTE.
Tomo una postura burlona e incluso desprestigio no verbalmente a todo aquel que se ha expresado en su contra.
“A mí me interesa que digan los maestros” sentencio, mientras se veía las uñas
Y enfurecida y orgullosa dijo “Me voy cuando los maestros quieran”.
Finalmente, quizá Gabriel Quadri no sea su mejor amigo (eso se lo creo). Pero yo me tomaría con mucha reserva las afirmaciones de la “la maestra”. Ya que su cuerpo contradijo algunas afirmaciones. Observe usted:
Y es que como dijo David Livingstone:
“Dado que el lenguaje se presta para la deshonestidad, tiene sentido privilegiar los signos no verbales sobre las palabras solas cuando se trata de reconocer el engaño”.
Aprovecho este espacio para compartirles el vídeo completo (y que por algunas complicaciones técnicas no tuvo audio) en donde resalto como el cuerpo de la maestra contradice sus palabras:
En posts anteriores y en base a un panel en el que participé algunas semanas atrás, escribí una serie de reflexiones sobre la política exterior de nuestro país en los próximos años y sobre las actuales propuestas de los presidenciables al respecto.
Hoy retomo este tema: ¿Cuáles son las propuestas de Agenda Internacional que tienen los candidatos a la presidencia?
Andrés Manuel López Obrador
El candidato de la izquierda propone replantear la agenda con el vecino país del norte:cooperar en temas como pobreza y otros problemas estructurales para lograr el desarrollo. En otras palabras, que los temas de narcotráfico, tráfico de armas y seguridad fronteriza (aspectos fundamentales de la relación México-Estados Unidos en los últimos años) pasen a un segundo término.
La propuesta es interesante porque plantea enfrentar los problemas anteriormente mencionados desde otra vertiente, desde otra “trinchera”. Lo anterior es similar a lo que propone López Obrador internamente; combatir al crimen organizado principalmente desde la educación y la lucha contra la pobreza. Sin embargo, faltan los “como’s” y sobre todo, reconocer que en esta relación bilateral, los Estados Unidos marcan la pauta.
De igual forma, la propuesta sobre regularizar la situación migratoria de los mexicanos que trabajan honradamente en EE.UU., depende del contexto internacional (ya en un post anterior mencionamos las repercusiones del 11 de septiembre) e incluso del “humor” de los estadounidenses (ciudadanos y gobernantes); es importante recordar que un considerable porcentaje de la población de este país es extremadamente conservador.
Finalmente, creo que de alguna forma López Obrador reconoce la lejanía con Latinoamérica y por eso centra sus propuestas de política exterior en el gigante norteamericano.
“No solo se trata de que haya millones de ciudadanos de origen mexicano en Estados Unidos, o que la circulación de mercancía sea parte de un flujo imparable, sino de que una nación no podría vivir ya sin la otra. Pésele a quien le pese, Mexamérica se ha vuelto una realidad incontestable”… Estados Unidos necesita un México seguro y próspero tanto como México necesita una economía estadounidense saludable. (Volpi, J)
Gabriel Quadri
El candidato del Partido Nueva Alianza tiene pocas propuestas “internacionales”. Sobresalen, encaminar a México a ser una potencia turística y cultural de alta calidad. Creo que ambas propuestas deberían llevarse a cabo gane quien gane. Y es que si bien, el turismo es hoy día la segunda fuente de ingreso, el sector sigue sin aprovecharse al máximo.
Por cierto, la riqueza cultural de nuestra nación debería ser un estandarte de la imagen y promoción hacia el exterior (sí, México es mucho más que playas, sol y fiestas). Los responsables del sector también deben preocuparse por diversificar el mercado, que es mayoritariamente estadounidense.
Para concluir, una propuesta que se repite en los cuatro candidatos es dotar a México de un nuevo liderazgo internacional. Primero, creo que es bueno que se reconozca que nuestro país perdió liderazgo (algo que no es reciente):
Durante gran parte del siglo pasado México y Brasil mantuvieron una lucha por el liderazgo de América Latina. El resultado del mano a mano es claro; “México segundo país más poblado y segunda economía de la zona, no representa ya competencia alguna, no solo por su integración con Estados Unidos y Canadá, sino por el desprecio o el olvido de una política exterior coherente, capaz de mantener su influencia cultural y política entre sus vecinos del sur” (Volpi, J).
Y segundo, creo que México tiene mucho que ofrecer al mundo. No es coincidencia que diferentes CEO`S constantemente se expresen bien de este país, de su capital humano y de sus condiciones macroeconómicas. Tampoco es coincidencia que últimamente se hayan organizado grandes eventos internacionales (foros políticos, económicos, culturales, turísticos y deportivos): La Cop 16, el Foro Económico Mundial, La FIL o los Juegos Panamericanos
Pero antes de pensar en retomar un liderazgo (regional, continental o internacional) México debe “organizar la casa”. Para que nuestro país pueda ofrecer más al mundo, se deben lograr las Reformas estructurales que nos permitan desarrollarnos internamente. De lo contrario nuestra oferta (en el rubro que sea) seguirá siendo muy limitada.
La semana pasada, Grupo Reforma organizó un debate entre los principales candidatos a la Jefatura del Distrito Federal:
Miguel Ángel Mancera por el Movimiento Progresista, Beatriz Paredes por el PRI y el Partido Verde e Isabel Miranda de Wallace por el Partido Acción Nacional.
Mancera fue el más asertivo y carismático de los tres.
Mantuvo un tono sereno, cálido pero también firme. Su ritmo fue fluido, puntual y utilizó una gran cantidad de ilustradores (ademanes) que dan la impresión de que este candidato conoce todos los temas de los que habla. Sobre todo por qué su discurso fue más argumentativo que emocional.
Es un hecho que el cerebro humano prefiera la sonrisa sobre cualquier otra expresión facial (“las reconoce más rápido” Goleman) y una ventaja para Mancera, es que no reprime este gesto cuando se siente a gusto, lo que sí hacen otros políticos.
Contrastante es el estilo de Beatriz Paredes, quien tiene un aspecto rígido, a veces frio y el de una política poco accesible.
Su lenguaje corporal denota experiencia (serenidad) y sobresale su marcado estilo institucional. Es una priísta de “hueso colorado”.
Paredes también optó por un discurso más racional, algo adecuado por tipo de audiencia a las que se referían: 117 líderes ciudadanos, consejeros y ex consejeros editoriales.
Por otro lado, ahora quien pagó derecho de piso fue Isabel Miranda de Wallace (como Vázquez Mota en el debate presidencial) quien por momentos se vio vacilante.
Incluso y más allá de nervios normales ante un evento así, encontramos en la panista algunos indicios no verbales de ansiedad e inseguridad: un ritmo a veces difícil de seguir, algunos “amarres” y algunas posturas cerradas. Su discurso fue el más coloquial, quizá no el mejor para este debate.
Es importante hacer una diferenciación en el punto de la postura cerrada, ya que Paredes también recurría a dibujar una barrera con sus brazos constantemente. Sin embargo, lo de la priísta nos habla de inaccesibilidad y lo de Wallace de inseguridad. El lenguaje corporal no debe ser interpretado aisladamente, sino como un todo (tono y ritmo al hablar, expresión facial, mirada, postura, movimientos corporales, etc.)
Ahora, si bien fue un encuentro cordial (comparándolo con el primer debate presidencial, por ejemplo) no se vaya usted con la finta. Porque bien que hay pique entre los candidatos, sobre todo entre el abanderado del Movimiento progresista y la ex líder nacional del Revolucionario Institucional.
Y es que al a despedirse, Mancera (que a quién podemos ver por la ubicación de la cámara) no pudo reprimir su verdaderos sentimientos hacia la priísta. Observen las expresiones faciales en las siguientes imágenes:
Mancera se acerca a despedirse no de muy buena gana.
Y cuando se aleja e intercambian algunas palabras, el candidato de la izquierda nos regala una expresión de acecho,
…seguida de una de amenaza (tomando conciencia de que el contrincante está a tan solo unos centímetros),
El pasado miércoles 25 de abril, tuve la oportunidad de participar en el panel “Prioridades de la agenda internacional de México”.
En este post les comparto les comparto la segunda parte deL análisis que preparé para este evento.
¿Cuáles son las propuestas de Agenda Internacional que tienen los candidatos a la presidencia?
Josefina Vázquez Mota
En cuanto a la relación con vecino país del norte, la panista no propone nada nuevo: seguridad fronteriza, justicia y migración. Temas en lo que dejaron mucho que desear las administraciones Fox y Calderón.
Cierto, en el caso de Fox, los atentados del 11 de septiembre frenaron cualquier oportunidad de un acuerdo migratorio. Y en el caso de Calderón, el mandatario mexicano exigió y logró mayor compromiso y toma de responsabilidad (al menos de “dientes para afuera”) del Gobierno de los Estados Unidos para con el problema de narcotráfico. Sin embargo, los resultados en ambos gobiernos fueron escasos, intangibles, insuficientes e inconclusos. Por cierto, tanto “La iniciativa Mérida” como “La Guerra contra el narcotráfico” se deben incluir en los adjetivos anteriormente mencionados.
Sobre la relación con América Latina, el discurso sigue siendo el de siempre; “América Latina es esencial y por ello el fortalecimiento de lazos con la región”. Pero la realidad es que México se alejó desde hace mucho tiempo del sur del continente (política, económica y diplomáticamente) para priorizar su relación con Estados Unidos.
“Si acaso América Latina existe, México hace mucho que dejó de formar parte de ella” Jorge Volpi.
La propuesta no que sea mala, pero creo que debemos dejar de pretender que los procesos de integración se darán por sí solos y por una herencia histórica con nuestros “hermanos latinoamericanos”. Se debe ser mucho más claro en los “como`s” y con qué países de AL se buscará mayor cooperación (Latinoamérica no es un solo).
Vázquez Mota también considera en sus propuestas la relación con España: lazos en temas comerciales, económicos, turísticos y culturales
El país europeo es el segundo socio comercial de nuestro país, pero sí creo que otros rubros está relación se puede explotar mucho más.
El priísta tiene una propuesta que en lo particular me gusta (para que vean que no siempre hablo mal de él): “Fortalecer la cooperación con Centroamérica y el Caribe en áreas de diálogo político, seguridad, migración, comercio, educación, salud, energía e infraestructura para impulsar el crecimiento económico de estas regiones estratégicas para el país”.
No solo es voltear a la frontera sur de nuestro país (el muchos gobernantes pretenden que no existe), sino ser mucho más específico con zona de vital importancia y que históricamente se ha desperdiciado.
Por otro lado, propone: Formar alianzas bilaterales, regionales y multilaterales que impulsen el desarrollo nacional a través de una mejor inserción de México en el mundo. Pero es importante mencionar que México es uno de los países que más acuerdos tiene firmados; muy pocos se pueden considerar eficientes y productivos.
“Quien mucho abarca, poco aprieta”.
Quizá sería mucho más inteligente centrarse en pocas alianzas (y aprovecharlas al máximo) y no andando firmando acuerdos por todos lados pretendiendo ser un país internacionalmente activo (eso no es liderazgo).
Otra propuesta interesante es: “Lograr la eficacia de la política exterior como una herramienta para el bienestar, desarrollo e inclusión de los mexicanos en un mundo globalizado”.
Creo que es fundamental que exista una red de comunicación y cooperación entre las diferentes misiones diplomáticas de nuestro país. Y es que escuchando a un colega con quién compartí el panel, me percate que muchos de los esfuerzos de misiones, embajadas y consulados, son “aislados e individuales”. Sería interesante establecer toda una red de comunicación institucional.
El pasado miércoles 25 de abril, tuve la oportunidad de participar en el panel “Prioridades de la agenda internacional de México”.
En este post les comparto les comparto parte de análisis que preparé para este evento.
¿En qué escenario está situado México dentro del contexto internacional?
Sin duda, actualmente hay una mala imagen generalizada de nuestro país al exterior. Y haciendo una reflexión retrospectiva de dónde comenzó está mala percepción (en términos de violencia y crimen organizado), me tuve que detener en el inició de la administración Calderón.
Quiero ser muy puntual en este punto. No es una crítica a combatir al crimen organizado, es una crítica a titular está afronta “Guerra contra el narcotráfico”.
México requiere de inversión extranjera, México depende del turismo pero ¿Quién quiere ir a un país en Guerra?
Ahora, no toda la culpa es del Presidente Felipe Calderón. En estos años algunos medios de comunicación también han contribuido a deteriorar la imagen de nuestro país. Y con lo anterior no estoy diciendo que los medios deban hablar maravillas de México y ocultar la información negativa, pero que sí deberían ser mucho más objetivos y responsables con la información que dan a conocer.
Doy un ejemplo: después de los terribles acontecimientos de este año en Guadalajara, en donde el crimen organizado prendió camiones en las principales calles de la ciudad y en donde también dispararon contra la sociedad civil, la Revista Proceso utilizó cuatro imágenes para su portada. Tres de estas eran precisamente de estos lamentables hechos, pero una cuarta (quizá la más espectacular por los alcances de la cortina de humo) nada tenía que ver con lo que sucedido.
Era la imagen de un incendió que se dio durante la construcción de Hotel Riu de Guadalajara en febrero de 2011.
¿Qué tenía que hacer esa imagen ahí?, ¿Por qué no solo poner las de los camiones en llamas?, ¿Por qué querer hacer más espectacular la portada? Creo que las respuestas a estas preguntas no son del todo complicadas.
Este tipo de detalles han estado presentes en diferentes medios de comunicación (no todos y no solo Proceso) a lo largo de todos estos difíciles años. Y “como percepción, es realidad”, la imagen de nuestro país por supuesto que no es la mejor.
Una vez más, no se trata de no informar o negar lo que está pasando en México, pero sí trata de ser más responsables con la información; pensar más en el daño que se le hace a nuestro país al exagerar las coas, que en las ganancias que produce el “hacer más espectacular” en “tema de moda”.
Es un hecho que la violencia no está en cada rincón de nuestro país:
“México enfrenta “una grave crisis de seguridad”, pero es “exagerado” pensar que sea un Estado fallido o que sufra de la insurgencia, indicó un reporte del Transborder Institute” (Instituto Transfronterizo) de la Universidad de San Diego, California 2011… “70 por ciento de los hechos violentos atribuidos al crimen organizado ocurrieron en ocho estados y 24 por ciento en cinco ciudades”. (Excelsior 2012-03-27)
Y esta es información se tendría que difundir con las mismas “ganas” con las que difunden los problemas de nuestra nación. Pero créanme que es más difícil escuchara.
Lamentablemente, todo lo anterior ha contribuido a se hable mucho—pero mucho—más de la violencia, que de cosas positivas en diferentes sectores (social, cultural, económico, turístico) y que podrían potenciar a México de nuevo a un liderazgo (de entrada regional).
Entonces, una de las principales prioridades para la próxima administración es hacer un uso muchos más eficiente de la comunicación (nation branding), así como hacer valer cabalmente el pacto sobre la cobertura de la violencia del narcotráfico (Iniciativa México).
¿Cuáles son las propuestas de Agenda Internacional que tienen los candidatos a la presidencia?
Vamos a revisar algunas particularidades a nivel no verbal del primer debate presidencial.
Uno de los detalles que más llamó la atención fue el poco contacto visual que los candidatos tuvieron entre ellos (se volteaban a ver pero no directamente a los ojos).
AMLO fue él que más se atrevió a buscar los ojos de EPN. El priísta en algunas intervenciones y afectado emocionalmente por los embates, le regresó la cortesía. Sobre lo anterior abundaré más adelante.
Sin embargo, a quién sí tenemos que reprobar en este rubro es a JVM. La panista se ladeaba y señalaba a EPN, pero por lo general evitó el contacto visual con el priísta (incluso cuando presentó el artículo de la revista The Economist) y cuando lo volteaba a ver, lo hacía casi de reojo. Este detalle nos habla de inseguridad.
Por su parte, GQ fue claro, puntual y directo (verbal y no verbalmente) para diferenciarse de “los políticos”. Sobresalió la gran cantidad de ilustradores de especificidad (dan la imagen de que la persona sabe de lo que habla) y conciliación.
Quizá le faltó contundencia y observar con más detenimiento a los candidatos para hacerles notar que había cuatro debatientes y no tres. Y es que una y otra vez invitó a que los candidatos le respondieran, pero ellos se limitaron a ignorarlo.
AMLO fue agarrando “valentía” poco a poco. Y es que en sus primeros embates a hasta le costó trabajo mencionar a EPN. Lo anterior se vio reflejado en la disminución de su ritmo al hablar (más allá de sus tradicionales pausas, seleccionaba cuidadosamente sus palabras).
“A los dueños de los medios de comunicación no les conviene…no quieren que sepan los mexicanos quien es realmente…eee…Enrique Peña Nieto”
Por otro lado y como en el Foro CNN, el candidato de la izquierda nos volvió a regalar sonrisas burlonas y sarcásticas a lo largo de todo el debate y al hablar de los grupos a los que antes se refería como las “mafias del poder”. Las emociones del político tabasqueño suelen estar a flor de piel, lo que contrasta con el marcado autocontrol de EPN.
Como mencioné anteriormente, AMLO se fue animando a buscar los ojos de Peña Nieto. Observe usted la siguiente imagen.
*”Asecho. El acto de mirar inclinando la cabeza hacia adelante, con la frente como “visera”, es análogo de proteger los ojos del sol para favorecer una mejor visión y otear el panorama. Este acto indica resguardo o suspicacia. Quien mira de ese modo se ha puesto en guardia, se encuentra vigilante o amenazante” (Rulicki, 178).
Fue a partir de este momento (minuto 44:17) que la tensión en el debate empezó a crecer y las expresiones faciales de los candidatos del PRI y del PRD (principalmente) reflejaron emociones muy intensas.
Inmediatamente después, AMLO volvió a mirar de forma amenazadora al priísta.
Entre el fuego cruzado, Quadri opto por diferenciarse una vez más y dijo: “Los políticos siguen en su soliloquio” mientras agitaba las como queriendo alejar a sus oponentes.
EPN respondió y al asegurar que AMLO recurre a la mentira constantemente dibujó una expresión de ira.
El candidato priísta también le mostró material visual a López Obrador, una noticia en donde se hablaba de Rene Bejarano. Observen el lenguaje corporal de EPN en la siguiente imagen.
Digno y orgulloso. Es cómo si el candidato le dijera a su contra parte: “Yo también me puedo defender, yo también traigo cositas”. Y entonces la tensión emocional creció aún más.
Cuando el político tabasqueño empezó su contra réplica, dibujó inmediatamente una expresión de desprecio (emoción cercana al odio) para después cuestionar (con una sonrisa burlona y sarcástica) porque Ponce y Bejarano estuvieron en la cárcel, pero EPN (quien trabajo en la administración de Arturo Montiel) no.
Le siguió la foto de EPN con Carlos Salinas de Gortari. Mientras empezaba a exponerla, el rostro de AMLO era el de una persona que disfruta lo que está por venir. Muestra la imagen al revés, se lo informan y entonces su expresión cambia inmediatamente por una sonrisa que buscaba “camuflajear” la pena de haberse equivocado.
Y entonces la moderadora nos demostró que ella sí estaba disfrutando el “show”, observe la sonrisa de disfrute ante el error de AMLO.
¿Qué les parece?, ¿Ustedes creen que ante estas expresiones de ira y desprecio se podría llegar a polarizar el ambiente político en México?
Les comparto mi colaboración para La Báscula de esta semana:
Ayer tuvimos la oportunidad de presenciar el primer debate presidencial. En este primer post, les comparto lo que percibí a nivel de comunicación no verbal en términos generales. Por la tarde publicaré otro análisis con las particularidades de este encuentro político.
Primero, la vestimenta también comunica, y es por eso que el primer cuestionamiento debemos hacerle al IFE es: ¿Qué hacía una mujer con un vestido entallado y un escote revelador en un debate presidencial?
¿A quién se le paso?, ¿Quién lo autorizó? Y ¿Por qué no le dieron un dress code?
Los organizadores deberían tomar una capacitación sobre protocolo de cara al segundo debate. Y es que la imagen de institución “seria” sin duda se puede llegar a ver afectada por un “descuido” como este.
Enrique Peña Nieto (EPN) no me sorprendió. Se cobijo en su tradicional discurso lógico (una y otra vez ensayado). Un hombre que conoce de A a la Z su cuarto de guerra, pero su excesivo autocontrol no le permite impactar a las audiencias a un nivel emocional. Sobra imagen, falta mucha naturalidad.
La gran mayoría de sus ilustradores (ademanes) los hace con la mano derecha y eso nos habla de un discurso estudiado y memorizado: “Me propongo cambiar el miedo por esperanza, me propongo cambiar a México” argumentos que nacen de la razón pero no de su corazón.
Andrés Manuel López Obrador (AMLO) eligió un discurso, un habla y un tono más coloquial, sin tanto formalismo. Es evidente la experiencia del político tabasqueño pero sus movimientos corporales no fueron del todo adecuados.
La evolución no hizo seres extremadamente expresivos. El humano es el único mamífero bípedo. Cuando empezamos a caminar en dos piernas hace millones de años liberamos las manos del acto de caminar, por lo que se volvieron más flexibles y gesticulantes. Por momentos AMLO “parece olvidar” que tiene brazos y que estos ayudan a comunicar y esclarecer mensajes.
Por otro lado, el candidato de la izquierda constantemente se balanceaba de lado a lado en sus intervenciones (nerviosísimo, ansiedad e ímpetu). AMLO sabía que se jugaba mucho en este debates y las emociones (que son energía en movimiento) se reflejaron particularmente en este punto.
Josefina Vázquez Mota (JVM) inició titubeante, pero fue mejorando a lo largo del debate (se le vio cómoda cuando el protagonismo se centró en el intercambio de declaraciones entre EPN y AMLO) e incluso tuvo algunos momentos destacados. Quizá el más importante fue cuando enlisto las características que la definen como una candidata diferente.
Sin embargo, la del blanquiazul pagó derecho de piso, le faltó capacidad (y experiencia) para imponerse desde su propio estilo. Es cierto, la panista regresó a su esencia (más asertiva) y se alejo de esa mujer gritona, dura e imponente que no es, pero tampoco no logró convencer. “Si las audiencias no sienten, las audiencias no actúan” Gordoa, V.
La gran sorpresa fue Gabriel Quadri (GQ). Aún recuerdo la primera entrevista que dio a un medio de comunicación después de su nombramiento como candidato del Partido Nueva Alianza, su imagen y corporalidad dejaban mucho que desear.
Si bien partió de una posición más cómoda, Quadri dio una clase de expresión, argumentación y corporalidad. Marcó distancia de los políticos verbal y no verbalmente. Su discurso fue lógico pero también hubo un interesante tono emocional. Se vio trabajo en su imagen y me llamó poderosamente la atención la cantidad de ilustradores conciliatorios (ambas manos) que utilizó.
Finalmente, hacer una crítica a la organización, formato y producción del debate (le quitan la sustancia a este tipo de encuentros políticos). Es un desperdicio y lamentable la forma en que se estructuró el debate, siempre pensando en la protección de los candidatos.
Señores del IFE y equipos de campaña, esto debería ser cómo vender un libro; piensen en los lectores o en este caso, piensen en los electores. En Francia y apenas unos días atrás tuvimos un ejemplo de cómo deberían ser los debates.
Por otro lado, es una lástima que solo podamos ver el rostro del candidato que hace uso de la palabra. El 93% de nuestra comunicación se da por medios no verbales, por lo que sería interesante ver las expresiones de los presidenciables cuando escuchan a sus oponentes, pero esto no parece ser importante para los organizadores.
Les comparto mi colaboración para La Báscula de esta semana: