¿Cómo aprendimos a comportarnos como hombres o como mujeres? CNV.

Creo que todos en alguna ocasión hemos tenido dificultad para determinar, a simple vista, el sexo de una persona:

Estamos en la calle y vemos a alguien con el pelo corto, ropa holgada, tenis, colores “unisex”  y una mochila. La ropa, la postura y la apariencia nos han complicado todo, los rasgos pueden ser femeninos pero no estamos seguros de si es un hombre o una mujer ¿Por qué?  Simplemente, porque no hemos encontrado las tradicionales señales que nos indican el sexo de una persona.

Los indicadores de sexo se han desarrollado en las diferentes culturas “como respuesta a una necesidad humana muy básica: la de distinguir a los hombres de las mujeres” (Davis, F 27).

Lo primero que se pregunta cuando nace un bebe, es su sexo y los primero colores que visten son azul o rosa. En los primeros días de vida de un bebe la diferencia entre un varón y una mujer “puede ser puramente anatómica”, pero en el momento en que empezamos a crecer recibimos miles de señales que nos “enseñan” a comportarnos como hombres o mujeres.

Algunos expertos afirman que los hombres y las mujeres no somos tan diferentes después de todo, salvo las obvias diferencias fisiológicas, la forma en que nos comportamos es aprendida y no heredada (biológica). El padre de la cinesis, el profesor Birdwhistell, demostró varios años atrás que los movimientos corporales masculinos y femeninos no vienen inscritos en nuestra persona al momento de nacer, sino que son aprendidos por la cultura y se aprenden desde la niñez. El ser humano es un excelente imitador en comunicación no verbal:

“La mayoría de las personas sostiene en brazos a las niñas y a los niños de forma diferente. En nuestra sociedad y aún a muy temprana edad, los niños suelen ser sujetos a un trato más brusco. Cada vez que un niño actúa en la forma que concuerda con nuestras convicciones sobre cómo debe proceder un varón, reforzamos su comportamiento. Ese esfuerzo puede ser algo tan sutil como la inflexión del tono de la voz o una fugaz expresión de aprobación en el rostro… Podremos no reñir a los niños por querer jugar a las muñecas, pero rara vez los alentamos a que lo hagan” (Davis, F 23).

De tal forma que cuando vemos a un niño hacer movimientos que nosotros consideramos femeninos o afeminados no es necesariamente porque sea gay, sino que seguramente los aprendió de su figura paterna por observación y repetición: “mucha gente piensa que puede identificar a un homosexual por su aspecto- es decir, por su manera de moverse y por su postura-. Sin embargo, los especialistas en cinesis no han podido hallar ninguna particularidad, femenina o masculina…Puesto que no existen movimientos femeninos innatos” (Davis, F. 28) Las formas en que nos movemos son más aprendidas que innatas y pueden ser diferentes  de una cultura a otra (En Medio Oriente el colgar las muñecas es un movimiento natural para el hombre y la mujer).

En nuestra sociedad y en el día a día vemos miles de indicadores de sexo, la ropa que utilizamos, nuestra postura al estar de pie, la forma en que nos sentamos, el largo de pelo, los accesorios que llevamos y muchas veces hasta nuestros propios trabajos, secretarias y mecánicos por poner un ejemplo.

Hay hombres y mujeres que necesitan, que urgen de estar enviando estas señales para reafirmar su sexo. Las mujeres que visten con grandes escotes, mini faldas, tacones altos y a menudo están rodeadas de hombres en un bar o una reunión son un ejemplo. Estas mujeres que buscan llamar la atención a través de los indicadores de sexo, no están buscando “ligarse a un hombre”, ya que realmente están “ocupadas emitiendo la señal de <<soy una mujer…soy una mujer…soy una mujer>> (Davis F. 29). La realidad es que, por lo general, estas mujeres no tienen ningún interés por los hombres que las rodean en el bar, sino que necesitan sentirse bellas, observadas y admiradas, ya que desde pequeñas les enseñaron que con frecuencia las personas se tratan como objetos o posesiones.

Por el otro lado los hombres que intentan abordar a estas mujeres también necesitan indicar su sexo. En nuestra cultura los hombres no contamos con tantos indicadores como las mujeres, tenemos pantalones, camisas y corbatas. Por lo que los hombres que sienten la necesidad de reafirmar su sexo utilizan mujeres bellas y llamativas para hacerlo, utilizan “su compañía simplemente para probar su hombría, haciendo de ello lo que las feministas llaman un objeto sexual” (Davis, F. 29).

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

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Para conocer más del lenguaje corporal, da clic aquí.

Fuentes.

Davis, Flora; La comunicación no verbal. Ed Alianza.

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7 comentarios

Archivado bajo Lenguaje Corporal

7 Respuestas a “¿Cómo aprendimos a comportarnos como hombres o como mujeres? CNV.

  1. Irma

    buen articulo aunque el tema da para muchisima mas informacion q nos podria ser de utilidad.

    • jmguevaras

      Irma:

      Muchas gracias por tu tiempo y por tu comentario. Si, estoy de acuerdo el tema da para mucho más. Hace poco acabao de dar una clase de género, prometo retomar el tema.

      Un saludo.

  2. Gracias José interesantes articulo estamos de acuerdo a vuestro disposición cualquiera cosa.Cordial saludo.

    • jmguevaras

      Angel:

      Muchas gracias por tu tiempo. Me da mucho gusto que hayas encontrado un post de tu interés, ojala que no sea el único.

      Un afectuoso saludo,

      JM

  3. Karla Bonilla

    José Manuel,

    Buen artículo, me gustó, ojalá lo amplies porque es un tema muy interesante y esencial incluso para entender las relaciones entre géneros.

    Saludos,

  4. Alam Aguilar

    “la forma en que nos comportamos es aprendida y no heredada (biológica).”

    Esta frase me creó una duda. El tipo de personalidad, es decir si alguien es temperamental, racional, soñador, agresivo, etc. ¿Es biológico o aprendido?

    Una persona tendrá un comportamiento similar a su caracter, la forma en que lo manifiesta se aprende de sus padres y la sociedad. Ahora mi duda, sí la personalidad perse tiene una base biologica, ¿esto no sería un importante factor para desatar cierto comportamiento?

    En otras palabras, ¿la forma en que nos comportamos realmente no tiene ningún factor ligado a la biología? ¿Por qué se considera al comportamiento como algo totalmente aprendido? ¿Como se mide esto?

    • jmguevaras

      Alam Aguilar:

      Muchas gracias por tu tiempo y tu comentario.

      Es una excelente pregunta. El temperamento es heredado, viene inscrito en nuestro ADN. Por otro lado, el carácter se va forjando desde pequeños y a través de diferentes estímulos como pueden ser nuestro padres, maestros, experiencias, reflexión de las mismas, etc.

      Los genes juegan un papel muy importante pero no son determinantes, ni para nuestro carácter, ni para enfermedades como el alcoholismo, la depresión o incluso la psicopatía.

      Te recomiendo “Inteligencia Social” de Daniel Goleman. Un capítulo del libro está dedicado a este tema y Goleman a través de diferentes estudios concluye que los genes no son determinantes en el comportamiento y por eso nuestro comportamiento y carácter es aprendido.

      Espero haberme explicado correctamente.

      Un saludo,

      JM

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