Conoce tus emociones: repugnancia y desprecio, enemigas de las relaciones personales o laborales.

Una correcta interpretación de las emociones, nos  ofrece la oportunidad de mejorar la calidad de nuestra comunicación en el trabajo, en la casa, en la escuela, con los amigos y hasta con desconocidos.

Hoy hablaremos de la repugnancia y el desprecio (disgust y contempt según el libro “Emotions Revealed” del Dr. Paul Ekman).

La repugnancia es una emoción que está relacionada con el asco:

“…un sentimiento de aversión. El sabor de algo que deseamos escupir, la idea de comer algo desagradable puede hacer que aparezca el asco. Un olor que se desea bloquear de las fosas nasales, suscita la repugnancia… Los sonidos también pueden ayudar a provocar repugnancia, si están relacionados con un caso aberrante. Y el tacto, la sensación de algo ofensivo, como un objeto viscoso, puede hacer que asco aparezca” (Ekman, 2007, pp. 172-173).

En la expresión facial de repugnancia, incluso observamos tensión en la nariz, como si quisiéramos reprimir un olor “…el labio superior torcido a un costado mientras que la nariz se frunce ligeramente”. Esta emoción se ve es exactamente igual en todo el mundo, lo que puede cambiar de persona a persona o de cultura a cultura son las razones o motivos por los que se genera esta reacción.

“Algunas personas experimentan asco cuando ven a alguien deforme, lisiado, o una persona fea. Una persona lesionada con una herida expuesta puede ser repugnante. Ver la sangre o ser testigos de una cirugía, puede provocar en algunos,  repugnancia. Ciertas acciones humanas… la tortura a un perro o un gato… persona que realizan acciones que otros consideran una perversión sexual… una filosofía o forma de tratar a las personas que se considera degradante…” (Ekman, 2007, pp. 173).

Cuando el psicólogo Paul Rozin solicito a algunos colegas y estudiantes escribir la experiencia más repugnante que pudieran imaginar se encontró con los siguientes resultados:

11% Tener que comer algo extremadamente asqueroso, como el vómito de otra persona.

18% Repulsión física, nada relacionado con alimentos, como encontrar un cadáver con gusanos saliendo desde este.

62% Respuesta a un comportamiento moralmente objetable, por ejemplo, cómo cuando se descubrieron las atrocidades en los campos de concentración nazis. Casi la mitad de los comportamientos moralmente objetables mencionados eran acciones sexualmente repugnantes, como ver a alguien tienen relaciones sexuales con un niño pequeño.

9% Otras experiencias.

El desprecio (contemp) está relacionado con la repugnancia pero son diferentes. Contemp es una emoción que está relacionada con sentirse superiores moralmente.

“El desprecio sólo se relaciona con las experiencias o acciones de las personas,  no involucra sabores, olores o el sentir algo mediante el tacto…. Es desaprobar a una persona o sus acciones, te sientes superior (por lo general moralmente) a ellas. Te sientes ofendido, pero necesitas necesariamente alejarte de la acción, como cuando sientes asco” (Ekman, 2007, pp. 181).

En el trabajo, es común que un subordinado se sienta moralmente superior a sus jefes, no los odia, no los aborrece, simplemente se siente más capacitado que ellos en algún aspecto.

En trabajos anteriores hemos hablamos de Dr. Gottman uno de los investigadores más reconocidos en los temas de noviazgo, relaciones y matrimonio— él asegura que muchas veces los problemas en el matrimonio se acrecientan más por las expresiones mostradas, que por palabras pronunciadas en una discusión. El rostro envía señales de cómo sentimos y estas expresiones evocan las mismas emociones que sentimos en las personas con las que socializamos.

Gottman asegura en su estudio sobre interacciones maritales, que las esposas que observan esta expresión en el rostro de sus esposos al discutir: se sienten deprimidas, creen que sus problemas no podrán resolverse  o creen que sus problemas maritales son graves.

Si usted observa esta expresión en una persona con la que lleva una relación (personal o laboral) ya sabe lo que puede representar. Siempre es importante recordar que la comunicación humana es muy compleja y que un solo indicio en el lenguaje corporal de una persona no debe ser tomado como una certeza.

En una junta de trabajo puede que yo observe esta expresión en el rostro de un compañero, esto  pero no significa que él necesariamente se sienta moralmente superior a mí, puede que durante la junta esta persona estuviera recordando una discusión con su esposa por la mañana. Las expresiones nos dicen que sienten las personas, pero no el porqué.

Una realidad es que;  “Cuando una persona en un posición de subordinado comienza a mostrar disgusto o desprecio hacia un superior, es probable que la relación de trabajo no perdure” (Ekaman, 2007, pp. 188).

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras.

Fuentes:

Interactive training by DR. Paul Ekman. METT FACE TRAINING.

Ekman, Paul. Emotions Revealed. Ed Holt. New York 2007.

Davis, Flora; La comunicación no verbal. Ed Alianza.

Rulicki Sergio; CNV Comunicación No Verbal. Ed Granica.

David Livingstone; ¿Por qué mentimos? New England Univerity.

Nierenberg, Gerard. How to read a person like a book. Simon & Schuster INC.

Trapassi Leonarda; Los recursos de la mentira. Ed Anthropos. España 2008

Martínez Selva José María. La psicología de la mentira. Paidos 2005.

Locke John. Ensayo sobre el Entendimiento Humano. Tomo I Y II GERNIKA 2000.

Goleman, Daniel. La Inteligencia Social. Editorial Planeta 2006.

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